Hay muchos motivos por los cuales los consumidores deberíamos decantarnos por consumir carne de producción ECOLÓGICAcerdo al tamaño
La crianza de cerdo blanco de producción ecológica, se basa en el bien estar animal, respetando su ciclo natural de vida.
La alimentación con cereales, leguminosas y forraje de producción ecológica como dieta variada adaptada en cada ciclo de crecimiento evita el uso de fertilizantes químicos, herbicidas y pesticidas reduciendo al mínimo la contaminación del suelo y el agua.
La medicina homeopática es utilizada como tratamiento preventivo y solo por prescripción veterinaria se trata con medicina convencional en caso de estar en peligro la vida del animal.
El sistema de cultivo-cría animal ligado al suelo permite a los animales crecer en su hábitat natural evitando la masificación en espacios cerrados.
La crianza de cerdo blanco de producción ecológica es el mayor referente en sostenibilidad y protección del medio ambiente.

  La forma en que se producen los animales en la ganadería convencional dista mucho de lo que se considera razonable. Los animales se encuentran hacinados, sin apenas espacio para poder vivir, se les fuerza a engordar y reproducirse sin respetar sus ciclos naturales,  y muchas granjas, en lugar de ser espacios donde se trabaja con seres vivos, parecen fábricas de producción de automóviles. Si desveláramos las verdaderas condiciones en las que se trabaja en esas ?fábricas?, muchos de nosotros nos haríamos vegetarianos

Sin embargo, la ganadería ecológica es otra cosa, porque una de sus premisas más importantes es garantizar el bienestar animal, por eso limita mucho la carga ganadera. Por ejemplo, para tener dos o tres terneras para cría y engorde es imprescindible contar como mínimo con 1 hectárea de terreno para pasto. Evidentemente, todas estas prácticas tienen que ver luego con la calidad del producto que llega a nuestra mesa. La carne ecológica está libre de hormonas, anabolizantes y restos de antibióticos, algo que no sucede con la convencional, donde el uso de estas sustancias está ampliamente generalizado. Para el control de enfermedades se utilizan principalmente medicamentos a base de plantas, homeopatía y otras terapias alternativas, y se pone especial atención en la profilaxis o prevención de la enfermedad. Por ello no hay riesgo de que la carne esté contaminada con estos residuos

Otro aspecto fundamental y quizá menos conocido, es que la carne es la principal vía de entrada de transgénicos en la cadena alimentaria. Los transgénicos que se están produciendo actualmente a mayor escala están destinados a la elaboración de piensos para alimentación animal. Es difícil encontrar un pienso que no lleve incorporado maíz o soja transgénicos, y claro, si los animales comen principalmente este tipo de piensos, es lógico pensar que nos van a llegar a nosotros al consumir su carne. La ganadería ecológica basa la alimentación principalmente en el pastoreo y prohíbe el uso de piensos que lleven incorporados transgénicos, por tanto es la única carne de la que nos podemos fiar que esté libre de OMGs (Organismos Modificados Genéticamente), pues la convencional no está ni siquiera etiquetada.

Otro valor añadido es que en ecológico se suele trabajar con razas autóctonas, animales mucho más rústicos, mejor adaptados y que están en grave peligro de extinción. Los ganaderos ecológicos no son sólo cuidadores del paisaje, evitando incendios por abandono de los montes, sino que también son los principales conservadores de estas razas a punto de desaparecer.

Por último, al probar este tipo de carne llama la atención sus cualidades organolépticas. No es lo mismo cocinar un filete de ternera ecológica que uno convencional. El color no es el mismo, el sabor tampoco, y desde luego, desde el punto nutricional no tienen nada que ver. No hay más que echarlo a la sartén y se observa claramente la diferencia: Ħapenas sale agua!

Por todos estos motivos, es fundamental que empecemos a descubrir la carne ecológica..


Site Map